Un SaaS genérico basta… hasta que tu proceso es el diferencial. Ahí nace la aplicación a medida.
Paneles internos, portales, reservas, ticketing o el Excel que ya nadie controla.
Señales de que el SaaS se quedó corto
Pagas puestos sin uso. El flujo crítico exige cinco pantallas. Los permisos no cuadran. Cada conector es frágil.
MVP útil
Cuello de botella real, roles, logs. No una demo a medias ni una wishlist infinita.
Si quieres aterrizarlo con alcance claro (sin powerpoint eterno), mira aplicaciones a medida o escríbenos en contacto.