En el país, no paran de crecer las estafas virtuales y se vuelven cada vez más sofisticadas y difíciles de reportar. De acuerdo a los datos de la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI), los fraudes bancarios subieron un 3000% durante los años 2020 y 2021. Respecto al año pasado, la compañía internacional de seguridad informática Kaspersky registró casi 200.000 nuevos malwares camuflados en aplicaciones o programas, con el objetivo de atacar aplicaciones bancarias.
Esto se debe, en parte, a los cambios tecnológicos en las entidades financieras, especialmente los bancos, como puede ser la banca abierta, la banca como servicio y el creciente mercado de finanzas integradas, el intercambio de datos e información a través de API (interfaz de programación de aplicaciones) que da paso a nuevos tipos de ataques informáticos. En los últimos 12 meses los servicios financieros junto con comercio y alta tecnología, fueron los sectores con más ataques hacia aplicaciones Web y API que juntos representan casi el 50% del volumen total de ataques dirigidos a estas interfaces. En América Latina, donde el costo anual del cibercrimen asciende a u$s 90.000 millones.
En este contexto, vale la pena conocer varias medidas de seguridad que pueden salvar a los usuarios de sufrir un ataque informático o un hackeo que comprometa sus tarjetas y sus ahorros.
Homebanking y tarjetas, cómo cuidarse de las estafas
Hay cierta información y diferentes opciones que los usuarios pueden activar para protegerse de la ola de estafas.
Qué hay que saber para cuidarse de las estafas bancarias y digitales. Fuente: Archivo